Bueno gente -como si realmente piense que hay alguien leyendo esto-, ya hace muchos meses que por diversos motivos dejé de lado las publicaciones en mi blog. Entre ellas se podrían enumerar la facultad -sí, ese lugar que nos llena de conocimientos, muchos inútiles y puede estresarnos más de la cuenta- y la falta de inspiración, pero que es muy probable que se vincule -y no bienculee como sería mejor- también a la funking facultad.
Mucho tiempo lleve pensando en qué escribir pero no encontraba nada para reflexionar, como he dicho, la cabeza estuvo en muchos otros lugares, pero después de mucho meditar llegué a la conclusión de que me faltaba mi catarsis que al parecer es fantasear con la idea de poder hacerle a alguien la vida mucho más infeliz por sólo unos minutos de lectura.
Ahora el tema que me lleva a escribir es algo que ha estado dando vueltas en mi cabeza las últimas 62 semanas –algo así como 434 días…Contando los sábados, domingos y días festivos- que es mi extraño problema al escribir de falta de personalidad literal. Lo que pasa es que al escribir, soy una especie de Leonard Zelig -el “hombre camaleón”-, protagonista de la película titulada con el apellido de este personaje, realizada por Woody Allen, el cual enfrentaba un grave trastorno de personalidad que lo llevaba a mimetizarse con las personas que estaban junto a él. Así por ejemplo si estaba rodeado de psicólogos, él, en cuestión de segundos, era un analista Freudiano-y de los más “brillante”- , si estaba con gente de color su cuerpo mutaba y también era un hombre de color y así muchas otras situaciones por el estilo.
Bueno ya me desvié demasiado del tema, pero algo por estilo me pasa a mí a la hora de escribir, si alguno ha parado en la lectura de mis textos podrá ver que no suelen seguir un mismo estilo y eso es pues una muestra de mi problema, el cual me transforma en una especie de “escritor camaleón”, que va por la vida copiando los estilos de las personas a las que va leyendo.
Esto es algo muy triste sin duda, la falta de autodefinición es un problema demasiado grande y lleva a grandes conflictos internos, podría verse como que mi mente se encontrara fraccionada en miles de pequeños yo, todos distintos entre sí -y ninguno verdadero- peleando por ver quien sale a escribir.-esto es metafórico…no tengo miles de personas en mi cabeza si no estaría insano, demente, loco, chapita o como más les guste…acepto otras propuestas-.
Igual este conflicto también lo he visto proyectarse en mi vida cotidiana, aunque en este aspecto sería mejor consultarlo con un profesional y no con un grupo de personas que encuentra tiempo en este ajetreado universo, que nos dirige hacia el inevitable fin, para leer mi blog. Pero estas situaciones se repiten dulcemente en la sucesión de días, y tengo la lamentable impresión que a más de una persona -digamos al menos más de diez- le pasa lo mismo…lamentablemente descubrí hace algunas semanas que muchos de mis traumas que consideraba únicos concuerdan con la mayoría de los mortales -lo que me deprimió demasiado-.
Bueno, volvamos de este desliz personal a hablar nuevamente de la Giunticnismo crónicos –ese es el nombre científico- o síndrome del “escritor camaleón”, que como ya dije, es copiar el estilo literario de otra persona -pero con una innegable falta de calidad- así para citar ejemplos, mis textos han sido producto de lecturas de Sábato, Márquez y hasta el “negro” Dolina. Esto debe de nacer de mi indescriptible, falencia para la literatura y una falta de autoestima que lleva a tratar de copiar a gente que admiro -o envidio-.
Sin duda el miedo a la mediocridad -de la cual no puedo escapar y ya me considero parte de esa gran masa de personas, que va camino a las puertas del infierno, sin dejar nada para que las generaciones futuras aprecien- nos lleva a la melancolía, que salvo algunos iluminados pueden sobrepasar. Pero bueno la historia esta llena de antihéroes anónimos que pasan su vida tratando de lograr la inmortalidad de sus actos -única esencia con potencial de perpetuidad del hombre- para caer lisa y llanamente en el olvido, mientras otros, mostrando ese juego trágico que el destino parece disfrutar, logran hacerlo en más de una ocasión. Con esto quiero decir que mientras existen miles de personas tratando de escribir un “amor en los tiempos del cólera” existe un Gabriel García Márquez que escribe además de ese “Cien años de soledad”, “Crónicas de una muerte anunciada” y otras tantos libros de una calidad enorme, a la cual la mayoría de los mortales no podrían acceder nunca y este no es el único caso, casi todos los grandes autores tienen más de una obra que los enaltece. O será quizás, que la obra no es buena en sí misma, si no que es bueno el autor, ¿el Quijote sería el mismo si lo hubiese escrito Juan Peterson en lugar de Cervantes? Sin duda no, entre un autor y su obra hay un vínculo único y una gran carga de transmisión personal sobre la misma, y no hay duda que el autor es en algo su personaje -pero esto ya nada tiene que ver con nada y mejor retomo mi camino-.
Como ya dije el autor y la obra están fuertemente asociados, por eso un “escritor camaleón” nunca podrá aspirar a la obra maestra, por que el autor ya no es una maravilla que digamos. Por eso este compadrito que les escribe ya ha aceptado la idea de una vida en la mediocridad y solo se limitará a tratar de pulirse todo lo que pueda, para ser un mediocre más del montón que miran a la eternidad con anhelo y desprecian su vida mortal de la cual no pueden escapar.
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Marianooo, vamos por partes:
ResponderEliminarPor empezar lamentablemente para vos, no me hizo mas infeliz leer esto giunt :/
Que buena peli el hombre camaleón!! la quiero ver de vuelta, justo ayer con mi viejo estabamos recordando esa peli pero no me acuerdo de que estabamos hablando para salir con ese tema.
Yo en mi blog no se si tengo un estilo o no, pero yo se por ejemplo que mi blog no tiene rumbo. A mi tambien me cuesta encontrarle un perfil a lo que escribo. pero bue ya fue en definitiva escribimos lo que queremos cuando queremos, es catarsis! o asi lo considero también!!
Espero que no tengas miles de mini giunts con 1 nos alcanza y sobra jajaja
si queres empezamos psiconalisis de pareja (?)
Si tomas las cosas buenas, es un aprendizaje y capaz en algun momento de a poco vas a ir encontrando tu estilo bien personal.
Y no hay que aceptar a vivir en la mediocridad, es de mediocre eso (?)
Mira que loco, no sabia que tenía blog señor!
ResponderEliminarpara mi que sos esquizofrénico pero no lo querés admitir. O tus demás personalidades están complotadas para evitar que las descubras!
Ah, y no te me tirés abajo, por lo menos intentás escribir y no te resignás a ser flogger.
ResponderEliminarGay tal vez flogger nunca!!!
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